El dolor de rodilla es una de las consultas más frecuentes, y en verano se dispara: más carrera, más pádel, más senderismo y más horas de pie de vacaciones. La rodilla aguanta mucho, pero cuando algo falla en la cadena —cadera, muslo o pie— es ella la que suele pagar la factura. Te explicamos por qué duele y qué se puede hacer.
Qué hay detrás de la mayoría de los dolores de rodilla
La rodilla es una articulación que depende muchísimo de lo que ocurre por encima y por debajo: la fuerza del cuádriceps y el glúteo, la movilidad de la cadera y el tobillo, y cómo apoyas el pie. Por eso, muchos dolores de rodilla no nacen en la propia rodilla, sino en un desequilibrio de la cadena. Cuando la musculatura no reparte bien la carga, la rodilla se sobrecarga y se irrita.
Los dolores de rodilla más frecuentes
Estos son los que más vemos en consulta:
- Dolor femoropatelar (delante de la rótula): molesta al bajar escaleras, al estar mucho rato sentado o en cuclillas. Muy común en corredores y en gente activa.
- Tendinopatía rotuliana: dolor justo debajo de la rótula, típico de saltos, pádel y carrera.
- Síndrome de la cintilla iliotibial: dolor en la parte externa de la rodilla al correr, sobre todo en cuesta.
- Molestias de menisco o de la almohadilla grasa: que conviene valorar bien para no confundirlas.
¿Llevas días con la rodilla fastidiada y no mejora? Reserva una valoración en FisioMood y averigua exactamente qué le pasa.
Por qué el verano dispara el dolor de rodilla
El patrón es casi siempre el mismo: un aumento brusco de actividad. En vacaciones se corre más, se juegan más partidos de pádel, se caminan kilómetros por la playa o el monte y se cambia de calzado. La rodilla no ha tenido tiempo de adaptarse a esa carga extra y responde con dolor. No es mala suerte: es dosis.
Lo que no deberías hacer
Dos errores habituales: seguir entrenando con dolor pensando que «ya se pasará» —lo que suele cronificarlo— o, al contrario, parar del todo y no volver a moverte, con lo que la musculatura se debilita y el problema vuelve al retomar. Ni forzar ni quedarse quieto: la clave es ajustar la carga y trabajar la causa.
Cómo tratamos el dolor de rodilla en FisioMood
Lo primero es un buen diagnóstico. Con la ecografía musculoesquelética valoramos tendones y estructuras de la rodilla, y analizamos también la cadera y el pie para encontrar el origen real. A partir de ahí:
- Ajuste de la carga y de la actividad para calmar el dolor sin dejar de moverte.
- Ejercicio de fuerza progresivo de cuádriceps, glúteo y cadera: el tratamiento con más evidencia para casi todos los dolores de rodilla.
- Técnicas invasivas ecoguiadas en tendinopatías que se resisten.
- Readaptación deportiva para volver a correr, saltar o jugar sin recaer.
Estamos en Los Pacos, Fuengirola, y trabajamos entendiendo tu deporte y tu gesto. Te decimos qué tienes, qué necesitas y cómo volver a tu actividad sin dolor.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de rodilla
¿Puedo seguir corriendo si me duele la rodilla?
Depende de la causa y la intensidad. Muchas veces se puede seguir con la carga ajustada, pero correr con dolor marcado suele empeorar el problema. Mejor valorarlo antes.
¿Necesito una resonancia?
No siempre. En muchos casos la valoración clínica y la ecografía bastan para empezar a tratar. La resonancia se reserva para casos concretos.
¿El dolor de rodilla es por desgaste?
No todo es «desgaste». En personas activas, la mayoría de los dolores son por sobrecarga y desequilibrios que mejoran con el trabajo adecuado.
¿Sirven las rodilleras?
Pueden dar sensación de apoyo puntual, pero no fortalecen nada. Son un complemento, nunca el tratamiento de fondo.
No dejes que el dolor de rodilla te quite el verano. Reserva tu cita por WhatsApp y vuelve a moverte sin molestias.

