El dolor de cadera es de esos que al principio se ignoran —«será que me he sentado mal»— hasta que empieza a molestar al andar, al subir al coche, al dormir de lado o después de correr. La cadera es una articulación muy potente, pero cuando se sobrecarga o pierde movilidad avisa, y conviene escucharla pronto. Te explicamos por qué aparece y qué se puede hacer.
Qué hay detrás de la mayoría de los dolores de cadera
La cadera trabaja en equipo con la zona lumbar, la pelvis y la rodilla. Por eso muchos dolores de cadera no son «de la articulación» en sí, sino de la musculatura y los tendones que la rodean, o de un desequilibrio en la forma de moverte y apoyar. Identificar de dónde viene el dolor es justo lo que marca la diferencia en el tratamiento.
Los dolores de cadera más frecuentes
Estos son los que más vemos en consulta:
- Dolor lateral (trocánter): molesta en el lateral de la cadera, sobre todo al dormir de ese lado o al subir escaleras. Muy típico en corredores y a partir de cierta edad.
- Dolor inguinal (en la ingle): suele apuntar a la propia articulación o a la musculatura profunda; molesta al flexionar o al hacer fuerza.
- Tendinopatías de glúteo o psoas: por sobrecarga, frecuentes al aumentar la actividad de golpe.
- Dolor referido desde la zona lumbar: a veces la cadera «duele» pero el origen está en la espalda.
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Cuándo el dolor de cadera es un aviso
La mayoría de los dolores de cadera son mecánicos y mejoran con el trabajo adecuado. Conviene valorarlo sin dejarlo pasar si el dolor te limita al caminar, aparece cada noche al dormir, va a más semana a semana o te obliga a cojear. Cuanto antes se aborda, más fácil es evitar que se cronifique.
Lo que no deberías hacer
Dos errores habituales: parar del todo y dejar de moverte «por si acaso» —lo que debilita la musculatura y suele empeorar el cuadro— o seguir forzando el gesto que duele esperando que se pase solo. También el clásico estiramiento agresivo que, en algunas tendinopatías de cadera, irrita más que ayuda. Ni quietud total ni forzar: carga bien dosificada.
Cómo tratamos el dolor de cadera en FisioMood
Lo primero es localizar el origen. Con la ecografía musculoesquelética valoramos tendones y estructuras de la cadera, y revisamos también la zona lumbar y la rodilla para no quedarnos solo en donde duele. A partir de ahí:
- Terapia manual y trabajo de movilidad para bajar el dolor y recuperar el movimiento de la cadera.
- Ejercicio de fuerza progresivo de glúteo y core: lo que de verdad estabiliza la cadera y evita recaídas.
- Técnicas invasivas ecoguiadas en tendinopatías que se resisten.
- Readaptación deportiva para volver a correr o entrenar sin que vuelva la molestia.
Estamos en Los Pacos, Fuengirola. Valoramos tu caso, te explicamos qué está pasando y diseñamos un plan para que la cadera deje de limitarte.
Preguntas frecuentes sobre el dolor de cadera
¿El dolor de cadera es siempre artrosis?
No. En personas activas la mayoría de los dolores son por sobrecarga de tendones y músculos, y mejoran con el trabajo adecuado. La artrosis es solo una de las causas posibles.
Me duele la cadera al dormir de lado, ¿es normal?
Es un patrón muy típico del dolor lateral de cadera (trocánter). Tiene tratamiento y suele responder bien; no hay que resignarse a dormir mal.
¿Puedo seguir corriendo o andando?
Muchas veces sí, ajustando la carga mientras recuperamos. Forzar con dolor marcado es lo que suele cronificarlo.
¿Necesito una prueba de imagen?
No siempre. La valoración clínica y la ecografía suelen bastar para empezar a tratar; otras pruebas se reservan para casos concretos.
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